miércoles, 27 de mayo de 2015

Qué portada elegir para tu libro en papel o ebook (I)

    Lo primero que vemos en un libro, ya sea en formato ebook o papel, es la portada. Posteriormente suele ojearse para o leer la reseña para ver si interesa o no. Pero nadie duda del papel que juega la portada en la difusión de una obra. En muchos casos, los autores (aficionados o profesionales) suelen dejar la decisión de la portada en manos de la editorial o de personas más "experimentadas", pero en el caso de que estemos autopublicando, esa responsabilidad suele recaer en el autor (sin perjuicio de que pida consejo a otros).

    Como es lógico, deben estar relacionados el título, el contenido y la portada. Para ello es preferible prescindir de relaciones conceptuales demasiado subjetivas que sólo conoce el autor. Si queremos que una portada "entre por los ojos", lo mejor es elegir una imagen (dibujo, pintura o fotografía), aunque también hay portadas que se presciden de imágenes y juegan con el tipo, tamaño y color de la letra en relación con el fondo de la portada con muy buenos resultados.

  Empezaré contando como decidí la portada de El terror llama a tu Kindle, que contiene cinco relatos de suspense y terror. No fue mi primera obra publicada ni mi primera obra subida a Amazon para su venta en la plataforma Kindle, pero sí la primera obra de relatos que subí a Amazon (por cierto, que ya tengo avanzada una segunda parte).

   Evidentemente, si queremos hacer las cosas bien, debemos elegir una imagen que no tenga derechos de autor o, si los tiene, pedir su autorización al propietario de los mismos. En este caso, elegí un detalle de una obra de Francisco de Goya que, por el tiempo transcurrido desde su fallecimiento, es de dominio público. Un compañero me dijo que era un poco chocante que el título hablara de un aparato tecnológico contemporáneo como el Kindle y, sin embargo, la imagen fuera del siglo XIX. Pero yo creo que, precisamente, lo chocante de ambas combinaciones era una buena opción; quizás no la mejor, pero seguro que no la peor. Además, si quieres crear desasosiego, nada mejor que algunas de las pinturas de Goya más siniestras. En este caso, es un detalle de "Fraile hablando con una vieja". Después, bastó realizar una pequeña tarea de edición con el Photoshop (vale otro programa similar) basta para ensombrecer alguna zona, dar más brillo a otras e incluir el título. Decidí que mi nombe y apellidos pasara bastante desapercibido en un lateral izquierdo. En el caso de Stephen King u otros autores de renombre el propio nombre del autor es más grande en tamaño y ocupa una posición más privilegiada que el título del libro. Pero como mi nombre y apellidos no vende por sí sólo ni me considero una persona egocéntrica, preferí colocarlo en un lugar disimulado. También hay casos en los que algunos autores noveles deciden que su nombre no aparezca en el título, opción totalmente respetable.

Más adelante, os contaré otras opciones a la hora de elegir una portada que, como dije antes, es lo primero que ve el lector. 

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